miércoles, 10 de noviembre de 2010

Como una montaña rusa.

Como emocionalmente estoy como una puta cabra, hoy toca el día de estar feliz. :).




 ¿La razón? Pues sinceramente no lo sé..será porque hoy  casi no me mato, los metros me han venido al segundo de entrar en el anden, o probablemente tenga algo que ver con esa palmera apetitosa, dulce y chocolateada que te dan en la cafetería de la universidad ( bueno, en realidad te la cambian por un ticket amarillento que sacas de una de las maquinas que siempre tienen una cola de narices), por cierto un lugar muy útil, sobre todo en invierno resguardadados del frío y la ventisca. Seguro que si preguntas donde está alguien la respuesta más común sea: "En la cafetería". Y es que allí te encuentras a todo el campus.. incluso personas que tienes en tu clase y lo sabes porque está en la lista. Pero en fin...hoy simplemente es eso el día de la felicidad. Podría ponerme cursi y ñoña y decir que el sol brilla más, el cielo es más azul, las hojas parece que caen con un sentido acompasado al suave viento que desliza por las calles de Madrid.. pero no me da la gana. Y punto.Tengo otra teoría sobre mi felicidad pero esa me la guardo para mí misma.
Además hoy a habido exposición en Marketing y sólo tengo dos cosas que decir: me hace muchísima gracias cuando hablaba el chico de la sudadera  verde (que tiene pinta de ser supergracioso), debe ser por el acento (gaditano o variante) y el chico del polo verde (que no me acuerdo como se llama porque tiene un nombre peculiar, según Irene debe ser de Canarias o por ahí) da todo el pego de vendedor así que ya puede empezar  a echar curriculums que tiene el futuro organizado así en un moment. Y bueno mis conversaciones con Anita en Marketing valen la pena. Por cierto, ¡NO ME TOQUES EL CUELLO!Nada más que añadir. 










¿Mañana que estado de animo tocará? Lo mismo me vuelvo loca y le hago la mañana más entretenida a alguien. 

1 comentario:

  1. El canario se llama Ayoze y el otro tiene acento de Caceres y se llama Ricardo! jajaja

    Por cierto siempre caen las hojas a ritmo acompasado, el otoño siempre es acompasado, la lástima no es saber si su compás es un 3/4 o tiene ritmo de bossanova o blues de Nueva Orleans

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