lunes, 10 de octubre de 2011
So good.... So bad
Por esas sonrisas que no he visto salir de boca, esas que me han pillado lejos por la distancia. Pero sobre todo por esas que te he sacado yo, una sonrisa, simplemente una sonrisa que me hace volar como una mariposa llevaba por una brisa de aire. Pero también por esas lagrimas que no te he sacado, esas lagrimas que no he llorado por ti, y por esas que se me han caído al recordarte lejos. Por esos momentos en los que quisieras que estuvieras aquí, a mi lado, simplemente para darte la mano, para escuchar tu voz, para ver tu cara, para darte un beso, por ese frío que siento cuando recuerdo que estás lejos y que no volveremos a vernos hasta que la hierba deje de crecer debajo de nuestros pies. Esos días de invierno que tienes más calor que las noches de verano que no te dejan dormir tumbada en la cama. Que aunque haga viento, llueva o nieve sientes calor justo en ese hueco entre tus manos y las mías, justo en ese sitio en el que se unen nuestras vidas. Por ese momento en el que nos conocimos y no pensábamos volver a hacerlo nunca más. Por ese veneno que me regalas cada vez que hablas, que me mata y a la vez me devuelve a la vida porque los latidos para amarte se me quedan cortos. Porque en las distancias largas ganas y en las cortas mucho más. Porque me gustaría correr hasta tu puerta como si nada ni nadie pudiera frenarme. Pero he perdido el camino que me llevaba a donde estabas y ya no creo que pueda encontrarlo entre tanta niebla.
martes, 4 de octubre de 2011
Hurt.
La vida te da golpes, unos más fuertes que otros. La perdida de alguien, engaños, simplemente sentir como alguien se aleja de ti, mentiras, ilusiones que crecen y luego, sin más desaparecen... Da igual, siempre duelen, y me gustaría decir que con el tiempo te haces más fuerte y que al final no sientes nada, que ya nada te afecta, pero no es cierto, sigues sufriendo. Al final lo único que pasa es que confías menos en la gente, no les crees o simplemente ves fantasmas donde no los hay. Te creas una coraza y no dejas que nada ni nadie se acerque a ti, por lo menos durante algún tiempo, y por eso pierdes muchas personas que sí merecen la pena aunque tú no lo creas y pienses que todas son iguales porque no es cierto.
También me gustaría decir que después de unos chascos todo es mejor, que ya nadie te engaña, que aciertas con la gente, que eliges mejor, que aprendes a elegir pero ¿para qué mentir? Seguirás sufriendo quieras o no.
También me gustaría decir que después de unos chascos todo es mejor, que ya nadie te engaña, que aciertas con la gente, que eliges mejor, que aprendes a elegir pero ¿para qué mentir? Seguirás sufriendo quieras o no.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Fall.
El otoño nos recuerda el paso del tiempo. La caída de esas hojas que mueren, que se desprenden del tronco del árbol, esas hojas que nacieron en primavera inamovibles, resistiendo el gran calor del verano. Viendo, como grandes observadores silenciosos, todo lo que ocurre a su alrededor, ese abrazo de dos amigos que se encuentran después de algún tiempo sin verse, dos niños que juegan, padres e hijos que discuten, esa sensación de agobio que sientes cuando estás triste y te sientes sólo, el tímido e indeciso primer beso con un chico. Grandes y pequeños momentos de vidas ajenas, que probablemente nadie tenga en cuenta porque sólo nos damos cuenta y creemos que importa lo que ocurre en nuestra vida. Pequeños gestos de los que sí somos conscientes cuando vamos por la calle, aislados del mundo, escuchando música, fijándote en pequeños detalles de grandes personas por muy insignificantes que parezcan. Y al igual que las hojas que se caen por la legada del otoño, nosotros observamos silenciosos, sin poder o tener la intención de hacer nada para resolver los problemas de los demás, y finalmente caemos, caemos por nuestro propio peso en nuestros propios problemas, preocupaciones. Entonces es cuando deseamos que al caer alguien esté debajo de esa rama de la que te desprendes para que por lo menos no te golpees con el suelo al caer y, en cambio, te deslices de una forma ligera como llevada por una brisa de aire cálido.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Fenómenos paranormales.
Momentos en los que estás tranquilamente haciendo el vago delante del ordenador, que si me pongo una orquilla, me rasco la cabeza, me miro el pie, hago bolas con la pelusilla del ombligo.. y entonces oyes unas voces y no hay nadie en casa. Te levantas, vas donde las voces y resulta que se ha encendido una radio ella sola. Y entonces me pregunto ¿por qué? Quizá hay fantasmas en mi casa, los antiguos inquilinos que están cabreados y me ponen el anuncio del tráfico; o a lo mejor es que es una radio como la tostadora valiente. Un día de estos, cuando se me encienda solo el ordenador llamaré a Iker Jiménez para contarle mis experiencias paranormales para que me cuente una charla alucinante para no darme ninguna solución. A lo mejor me hago hasta famosa y tenéis que pagar por venir a verme.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Far away.
Puedes ser alto, bajo, rubio, moreno, con los ojos azules o verdes. Un físico, ese físico que todo el mundo ve cuando paseas por al calle, cuando vas en el metro, cuando subes unas escaleras o bajas a un sótano. A veces estás más gordo, otras más flaco, te sale un grano en medio de la frente, te haces una herida, te haces un esguince. Es cierto que el físico es lo primero que se ve, lo que entra por los ojos, pero al final todos envejecemos todos acabamos con el pelo lleno de canas, con tripa, con los pechos caídos y con una cara llena de arrugas. En esos momentos lo que no ha cambiado en ti es tu forma de mirar, tu manera de hablar, tus lenguaje corporal, tu sonrisa, tu forma de reír y la manera en la que lloras de alegría. Tu personalidad es lo que siempre te acompañará, sin ella no eres nada. Y es que al final, aunque el físico sea lo primero en lo que te fijas, te acabas enamorando de una personalidad.
martes, 13 de septiembre de 2011
.-
"Después de todo, los ordenadores se rompen y las relaciones se terminan. Lo mejor que podemos hacer es reiniciar y respirar. Tantos caminos, tantos desvíos, tantas opciones, tantos errores...
Bienvenida a la era de la perdida de la inocencia.
Nadie desayuna con diamantes y nadie vive romances inolvidables."
Consecuencias de que los seres humanos nos hagamos daño los unos a los otros, de que nos necesitemos, nos queramos, nos odiemos...
miércoles, 17 de agosto de 2011
Música de ascensor.
Entonces llega ese temido momento por el que todos pasamos en el que no sabemos exactamente qué hacer para guardar las apariencias y no parecer mal educados. Ese momento en el que estás llegando a tu casa, justo en la acera de enfrente y ver a un vecino tuyo que está llegando al portal, intentas aminorar el paso para no cruzarte con él pero entonces te das cuenta de que ya te ha visto y quedaría un poco extraño hacer eso, de hecho si te lo hicieran a ti pensarías: ¿y este subnormal que hace? Así que sin mucho convencimiento y con una sonrisa de las más falsas en tu cara avanzas a un paso normal, más bien rápido porque es el momento en el que te está sujetando la puerta y no le vas a tener ahí al pobre hombre toda la mañana/tarde esperando a que a ti te apetezca a pasar así que llegas, le miras, le sonríes, das las gracias y pasas esperando que se quedé en los buzones a ver si tiene alguna carta, pero ese día no toca. Se te adelanta y te empieza hablar, que si ¿qué tal estás? ¿qué tal te van los estudios? Mientras tanto tu vas pensando en la posibilidad de subir por las escaleras y así escabullirte de subir unos cuantos pisos en el ascensor los dos solos, pero empieza contarte algo sobre su vida y tampoco te atreves a cortarle así que te abre la puerta y subes. Os colocáis los dos uno a cada extremo del ascensor, como si tuvierais miedo el uno del otro y seguís hablando pero sin miraros demasiado tiempo a los ojos pero todo muy sincronizado si tu miras al techo, el al suelo, si tu miras al espejo, él al techo y si tú miras al suelo, él al reloj. Y finalmente, como si fuera inevitable, se termina en una conversación trivial, siempre se acaba hablando del tiempo:
-Pues estos días hace mucho calor eh??
-(Coño, es que es verano que esperabas...)Sí y dicen que mañana suben las temperaturas.
-Pues no se que vamos a hacer si seguimos así.
-(Pues como no te vayas a la playa, te des duchas de agua fría, te vayas a la piscina, al pueblo a la sierra, te compres una mosca para que te de aire con las alas, o contratas alguien para que te abanique sólo queda suicidarte no te jode te digo... Como si tuviéramos pocas cosas que hacer). Jajajajaa Bueno habrá que tomárselo con calma. (¿Cómo que jajaja si no ha tenido gracia?)
en fin, conversaciones que en teoría durarían como mucho 10 segundos y en estos casos puede durar una eternidad. La misma eternidad que tardas en subir esos pisos hasta llegar a la puerta de tu casa ya sean 2 o 12 pero que se te hacen segundos larguísimos. Pero lo peor es cuando os quedáis sin conversación entonces si que es incómodo. Cada uno se coloca en una esquina, sin mirarse a los ojos, mismo juego de miradas, todo sincronizado. os colocáis cada 3 segundo como si hubiera mucho espacio para moverse o muchas cosas que hacer en un ascensor. entonces DIN se abre la puerta sonríes, te despides educadamente y sales con un suspiro. Las cosas que hay que hacer por los vecinos.
Después de esto he decidido que subiré y bajaré por las escaleras que me viene bien para este flotador que se me está creando, aunque me da miedito no sea que sin él me vaya a hundir cuando vaya a la playa.
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