Relájate, se te destensas los músculos, te sientes bien, a gusto, desconectas de todos los problemas, agobios o de la vida en general. Entonces metes la cabeza dentro del agua.. te quedas unos segundos y escuchas tu corazón y conectas con tu yo interior, piensas, meditas, hablas contigo misma sobre todo, absolutamente todo y te sientes bien, protegida, como si en ese momento no te pudiera pasar nada, como si nada en el mundo pudiera pasar ni a ti ni a nadie. El tiempo se detiene, escuchas la música del Ipod que cada vez la oyes más y más lejana hasta que simplemente se convierte en un susurro al que ni siquiera prestas atención, pasan las canciones y tu sigues allí, tumbada, con las piernas fuera del agua, con los ojos cerrados y escuchando un corazón que cada vez tiene los latidos más lentos, curiosamente, al revés que el resto de ruidos, se escucha cada vez más y más alto hasta que suprimes todos los ruidos externos y sólo oyes eso, el latido de tu corazón que te recuerda que estás viva, y que el tiempo pasa, que las cosas ocurren y que tienes que volver a la realidad.Sientes como el agua recorre tu pelo desde la raíz hasta llegar a las puntas y entonces se suelta esperando unos segundos, como esperando a que le den permiso, y se suelta, se deja caer hacia el vacío donde se encuentra con el resto del agua, el resto de gotas unidas que están dentro de la bañera y se funde con ellas y ya no se puede distinguir la unidad sino que se convierte en un todo. También notas como se van arrugando tus dedos por el contacto con el agua caliente. Puedes oir , ahora incluso, los pasos de tus vecinos de arriba andando del salón a la cocina, de la cocina al baño, incluso puedes oír la tele y saber el programa que están escuhcando, el perro que ladra y se pone arañar el suelo en una esquina. Todo esto te hace despertar de el estado de relajación en el que te encontrabas y te acuerdas de que existe más mundo, más personas, personillas, animales... seres, en definitiva que conviven contigo y rompen tu estupenda burbuja en la que todo es más feliz y agradable sin muertes, temor, violencia o cualquier tipo de maltrato.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Métete en la bañera.
Relájate, se te destensas los músculos, te sientes bien, a gusto, desconectas de todos los problemas, agobios o de la vida en general. Entonces metes la cabeza dentro del agua.. te quedas unos segundos y escuchas tu corazón y conectas con tu yo interior, piensas, meditas, hablas contigo misma sobre todo, absolutamente todo y te sientes bien, protegida, como si en ese momento no te pudiera pasar nada, como si nada en el mundo pudiera pasar ni a ti ni a nadie. El tiempo se detiene, escuchas la música del Ipod que cada vez la oyes más y más lejana hasta que simplemente se convierte en un susurro al que ni siquiera prestas atención, pasan las canciones y tu sigues allí, tumbada, con las piernas fuera del agua, con los ojos cerrados y escuchando un corazón que cada vez tiene los latidos más lentos, curiosamente, al revés que el resto de ruidos, se escucha cada vez más y más alto hasta que suprimes todos los ruidos externos y sólo oyes eso, el latido de tu corazón que te recuerda que estás viva, y que el tiempo pasa, que las cosas ocurren y que tienes que volver a la realidad.Sientes como el agua recorre tu pelo desde la raíz hasta llegar a las puntas y entonces se suelta esperando unos segundos, como esperando a que le den permiso, y se suelta, se deja caer hacia el vacío donde se encuentra con el resto del agua, el resto de gotas unidas que están dentro de la bañera y se funde con ellas y ya no se puede distinguir la unidad sino que se convierte en un todo. También notas como se van arrugando tus dedos por el contacto con el agua caliente. Puedes oir , ahora incluso, los pasos de tus vecinos de arriba andando del salón a la cocina, de la cocina al baño, incluso puedes oír la tele y saber el programa que están escuhcando, el perro que ladra y se pone arañar el suelo en una esquina. Todo esto te hace despertar de el estado de relajación en el que te encontrabas y te acuerdas de que existe más mundo, más personas, personillas, animales... seres, en definitiva que conviven contigo y rompen tu estupenda burbuja en la que todo es más feliz y agradable sin muertes, temor, violencia o cualquier tipo de maltrato.
jueves, 18 de noviembre de 2010
Leer.
¿Por qué llevar un libro en el bolso, mochila o similar que luego te pesa un huevo y parte del otro? ¿Para qué gastarte el dinero en él o simplemente el paseo hasta la biblioteca y estar pendiente de tener que devolverlo, de los días de penalización, de la típica mujer del mostrador que no se porque será siempre está amargada los días que vas tú y sólo cuando llegas porque te la encuentras hablando por teléfono , sonriente, incluso riéndose a carcajadas y piensas... anda mira que mujer más maja, pero es llegar tú con el libro dice :"espera un momento" se pone el libro en el hombro, te mira mal, te coge el libro y vuelve hablar con su buen humor que debe ser solo para la que esta al otro lado del teléfono? (Que pregunta más larga por Dios) Puedes ahorrarte todo esto y sentarte al lado de uno/ una que tenga libro en el metro/ autobús, y leer lo qeu esté leyendo él ya sea periódico, libro de misterio, de amor, en inglés en español. No vas a saber el final , y si te lees el final no sabes el principio pero es simple por el placer de cotillear, aunque el libro te parezca un coñazo, que está mal escrito y que no te lo comprarías ni aunque te pagarán. Incluso nos ponemos a leernos los apuntes de los demás a ver si nos enteramos. Pero ya lo más de lo más es ir leyendo el libro de la autoescuela ( con lo divertido que es como para resistirse a ojearlo, con todos sus cuadros de velocidades, preferencia de señales, vehículos mixtos, articulados, cuadriciclos, vehículos para personas de movilidad reducida (que sigo averiguando que son)...) y se te sienta uno al lado, hasta ahí todo normal. Tú vas con tus cascos a tu bola, leyendo, escuchando música, y te das cuenta de que el que se acaba de sentar se pone a leer, "bueno ya se cansará", piensas. Pero no, este es de los que no se cansan que un poco más y se baja contigo en la misma estación solo para seguir leyendo, que le tienes que preguntar "¿has acabado?" para pasar la página. Y entonces te sientes incomoda, se empieza a acercar cada vez más porque debe ser que el chaval está medio ciego, pobre, sin dinero para libros y encima sin gafas para poder leer los de los demás. Bueno pues resulta que van pasando las paradas que si arque Lisboa, etc, etc, etc...y el chico que no se cansa. Estará pensando en sacarse el carné porque si no no entiendo que interés se puede tener en el mantenimiento del vehículo. Entonces ya estás hasta los huevos, te giras y le miras, el chaval te mira y ¡ni se inmuta! sigue a su royo. Bueno, pues nada hijo mío como se ve que lo de la intimidad no lo entiendes probablemente dentro de poco ya no lleve el libro de la autoescuela que es muy aburrido, a ver ¿cual te apetece?.

Bueno y para colmo voy y me corto con el dichoso libro.
Bueno y para colmo voy y me corto con el dichoso libro.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Aburrimiento masivo.
Señores y señoras del mundo: ¡Que me pase algo ya, por favor!
Lo que puede dar de sí un tornillo y una tuerca.
Lo que puede dar de sí un tornillo y una tuerca.
¿Cómo quieres entenderme si no me entiendo ni yo misma? Digo blanco cuando quiero decir negro, siempre espero el tren y luego cuando llega ya no quiero cogerlo, me da miedo lo desconocido y puedo ser muy introvertida o muy extrovertida, no me gusta el aire de otoño, pero sí la lluvia cuando es muy intensa y los rayos de sol en pleno invierno, y la nieve, no me gustan las plantas pero sí me gustan los cactus, me encantan los gatos por que son independientes pero también los gatos porque son más protectores, me gusta el silencio pero también estar rodeada de mucha gente, me gustan las tardes de invierno en casa viendo una peli pero también las noches de fiesta por Madrid...
No sé lo que quiero ni cuando lo quiero ¿o sí?
martes, 16 de noviembre de 2010
Madrid.
Esa gran ciudad que se extiende bajo nuestros pies, con su capa de contaminación, altos edificios, metro, autobuses, millones de coches al día, accidentes, mañanas frías (y tardes heladas que probablemente me coja un resfriado por una tarde fría de Madrid), monumentos, parques, pulmones verdes, museos, lugares de ocios, pero lo que realmente forma Madrid son las personas que viven, más bien, vivimos en la gran ciudad. Personas diferentes y polifacéticas, depresivas y alegres, y entonces me doy cuenta de que la ciudad se puede observar de distintas maneras, todo depende de la forma en que cada persona tenga de ver la vida. Se podría decir que hay días rosas, grises, negros, rojos... pero en realidad no, simplemente hay días alegres, tristes, otros días en los que simplemente te quieres morir, o prefieres un tierra trágame... y dependiendo de tu día, la ciudad te parecerá más o menos iluminada, más amable, con gestos mejores y en los que parece que una gran armonía te rodea y simplemente puedes sentirte feliz, porque todo es perfecto sin un motivo concreto simplemente por el simple hecho de la felicidad de vivir en esta ciudad, conocer a esta gente, andar por estas calles, y respirar este aire putrefacto pero que sientes como tuyo. Esto es Madrid. Unos años ya vividos, una vida que te queda, las relaciones que te encuentras por tu camino a lo largo de la vida, los encontronazos con la gente conocida y desconocida, cabreos, desilusiones, lágrimas, esfuerzo, dolor y muchos corazones rotos.

En esta ciudad también podemos encontrar la autoescuela con los queridos test y el oberbuquin que se produce en la Classic, si es que no puede ser tan popular, que la gente tiene que sentarse en los pasillos para que podamos entrar, y yo como siempre liandola: voy cruzo las piernas y de repente se apagan los ordenadores de la mesa, como veo que no va voy a decírselo a la chica y viene y le da al interruptor, que los había apagado. Si es que se ve que no manejo el interruptor de los enchufes que le dan la vida (corriente) a los ordenadores.

Aparte de eso un día normal, más que corriente diría yo, sin nada que comentar. Esperemos que mañana sea un día más interesante.
En esta ciudad también podemos encontrar la autoescuela con los queridos test y el oberbuquin que se produce en la Classic, si es que no puede ser tan popular, que la gente tiene que sentarse en los pasillos para que podamos entrar, y yo como siempre liandola: voy cruzo las piernas y de repente se apagan los ordenadores de la mesa, como veo que no va voy a decírselo a la chica y viene y le da al interruptor, que los había apagado. Si es que se ve que no manejo el interruptor de los enchufes que le dan la vida (corriente) a los ordenadores.
Aparte de eso un día normal, más que corriente diría yo, sin nada que comentar. Esperemos que mañana sea un día más interesante.
lunes, 15 de noviembre de 2010
Adoro el metro.
Sí, lo adoro, sobre todo los días entre semana, y no porque vaya petado, que tampoco.. como todo el mundo se va en dirección al centro yo hasta me puedo sentar y todo por las mañanas. Eso os pasa por ir a todos al mismo lado.. que el centro está sobresaturado y luego la gente se pone nerviosa porque hueles el sudor del señor gordo de al lado que se va leyendo el periódico tranquilamente, que un poco más y te lo mete en un ojo, luego está el chico que tiene los cascos a tope y oyes su música aunque esté en la otra punta del metro (¿para qué gastar batería del ipod si puedes sentarte cerca de él y aprovechar su música? Nunca lo entenderé.), luego está la típica señora que se va pintando y claro, con los vaivenes del metro se mete la raya en el ojo, el niño que tiene una rabieta a las 7 de la mañana (¿cómo pueden tener esa energía los niños para pegar las voces que pegan a esas horas?), yo también lo he vivido queridos pero ahora me ojo la dirección contraria. Bueno y el típico "dejen salir antes de entrar" y la gente se supone que lo hace pero curiosamente antes de salir tú se tienen que meter todos en avalancha, menuda casualidad. Y los típico: "metro de Madrid informa" que por alguna extraña razón el resto del mensaje es ininteligible por lo menos para ti, porque preguntas a tu compi/ amigo que está al lado que qué ha dicho el bicho ese y curiosamente te lo suelta al pie de la letra. ¡Increíble!


Luego, antes de los lunes, tenemos las tardes de domingo, tardes de ver pelis como la Bella y la Bestia (se me ocurre así de repente) y entonces surgen dudas existenciales de Disney: vamos a ver aclarádmelo ¿por qué Lumiere no necesita cerillas para encenderse las velas, ¿es que acaso tiene superpoderes? y más extraño todavía ¿ por qué el hechizo se rompe con un te amo si de toda la vida se sabe que los hechizos de las brujas se rompen con un beso de amor? (cosa muy útil para la vida cotidiana) El beso va antes no después. claro cuando ya se ha convertido en príncipe y es rico y guapo ahora si le besas, ¿no? y parecía tonta cuando cantaba... Otra cosa curiosa es que se supone que son películas para niños pero en realidad son dibujos pervertidos, simplemente me remito a que Lumiere sale de detrás de las cortinas de palacio con la chica-plumero y dice: "cuando sea humano podré comer, hacer ejercicio". Y sube las cejas mirando a la plumero disimuladamente. A ver ese movimiento de cejas tiene una sola interpretación no es nada bueno para enseñárselo a niños de 5 años cuando a Chip ni siquiera le pueden explicar que se van a enamorar la Bella y la Bestia y se tienen que dar un beso. Se contradicen.

Y luego están las películas más modernas y más de humanos como A tres metros sobre el cielo, que no tengo nada que objetar aparte de que a Step le llaman Hache y que la chica es tonta pero vamos .. estúpida se podría decir: "prohibido estar tanto tiempo sin vernos".
Contra el protagonista nada que objetar, siendo el amor de mi vida que voy a tener que objetar, pues nada ala verdad si es que como resistirse a esa sonrisa que tiene... sin palabras me deja, eso sin hablar de esa cara, esa voz, ese cuerpo, vamos que me lo encuentro por la calle y me da un pasmo. Os dejo el trailer de la peli para que os deleiteis un rato, y para quien le interese, también sale Culebra.

http://www.youtube.com/watch?v=cqgEUWCNZko
Pero lo que más me gusta el metro es la gente que te puedes encontrar en esos vagones del subsuelo de Madrid, gente que va cantando mientras escucha el ipod (no querida, no eres la única que lo hace, aunque la gente te mire raro igual y alguno que otro esboce una sonrisa) y que te sacan una sonrisa porque parecen, por lo menos a mí me lo parecen, gente simpática; luego los típicos "pasotas" que se sientan como si estuvieran en el sofá de su casa, reposan su culo y abren las piernas todo lo que pueden (¿hola? que hay gente a tu alrededor que necesita espacio vital. Pero a ellos se la suda todo); los típicos que cierran los ojos, se duermen y se despiertan en u estación, yo siempre querré tener esa habilidad; también los que miran con odio a todo el mundo, los hippies happy flower power que a mí de toda la vida me han hecho mucha gracia, los que van leyen do y no se enteran de nada y los que se enteran absolutamente de todo, porque van con la música observando a su alrededor, las niñas que no saben andar con tacones, pero se los ponen porque se sienten mayores, los que van con una simple camiseta en pleno noviembre como si apenas hiciera frío por las mañanas (porque ellos son los más machos)... en fin y un largo etc, que es muy curioso observar.
Por cierto hoy me ha pasado una cosa graciosa en el metro ya que estoy hablando de todo un poco. Pues esta mañana aquí mi compi de coche Víctor e ha llamado cuando ya estaba en Puerta del Sur y nada , me he puesto hablar con él yo tan normal. De repente, no se a cuento de que ( debería ser muy gracioso lo que estaba diciendo) un señor/chico me ha mirado y ha sonreído, yo me he quedado perpleja a la vez que anonadada y he terminado de hablar. Me he apoyado en la pared y me he sumergido en mi mundo hasta que a llegado el metro. entonces el hombrecillo este se ha acercado al metro como tdo el mundo cuando va abrir la puerta (todo esto antes de que parar) se ha dado la vuelta y ha sonreído otra vez, que debe de haberme pillado con una cara de subnormal impresionante porque yo con las caras normalmente lo digo todo y en ese momento quería decir una de: "what?" así que...
Luego, antes de los lunes, tenemos las tardes de domingo, tardes de ver pelis como la Bella y la Bestia (se me ocurre así de repente) y entonces surgen dudas existenciales de Disney: vamos a ver aclarádmelo ¿por qué Lumiere no necesita cerillas para encenderse las velas, ¿es que acaso tiene superpoderes? y más extraño todavía ¿ por qué el hechizo se rompe con un te amo si de toda la vida se sabe que los hechizos de las brujas se rompen con un beso de amor? (cosa muy útil para la vida cotidiana) El beso va antes no después. claro cuando ya se ha convertido en príncipe y es rico y guapo ahora si le besas, ¿no? y parecía tonta cuando cantaba... Otra cosa curiosa es que se supone que son películas para niños pero en realidad son dibujos pervertidos, simplemente me remito a que Lumiere sale de detrás de las cortinas de palacio con la chica-plumero y dice: "cuando sea humano podré comer, hacer ejercicio". Y sube las cejas mirando a la plumero disimuladamente. A ver ese movimiento de cejas tiene una sola interpretación no es nada bueno para enseñárselo a niños de 5 años cuando a Chip ni siquiera le pueden explicar que se van a enamorar la Bella y la Bestia y se tienen que dar un beso. Se contradicen.
Y luego están las películas más modernas y más de humanos como A tres metros sobre el cielo, que no tengo nada que objetar aparte de que a Step le llaman Hache y que la chica es tonta pero vamos .. estúpida se podría decir: "prohibido estar tanto tiempo sin vernos".
Contra el protagonista nada que objetar, siendo el amor de mi vida que voy a tener que objetar, pues nada ala verdad si es que como resistirse a esa sonrisa que tiene... sin palabras me deja, eso sin hablar de esa cara, esa voz, ese cuerpo, vamos que me lo encuentro por la calle y me da un pasmo. Os dejo el trailer de la peli para que os deleiteis un rato, y para quien le interese, también sale Culebra.

http://www.youtube.com/watch?v=cqgEUWCNZko
domingo, 14 de noviembre de 2010
Los 5 euros peor gastados en meses...
Sí, señores, ayer malgaste 5 euros, sí, sí, 5 euros, como si mi economía estuviese para tirar cohetes, que no es el caso precisamente. Ayer el reencuetnro (que a mí me sigue sonando a peli de terror) y claro acabamos donde empezó todo, en los banquitos, que no se porque extraña razón siempre que voy allí termino (por no decir que empiezo la tarde) con el flequillo abierto, lo cual es una gran putada porque siempre son los dias que más fotos hacemos y luego se puede encontrar en el tuenti lo que se encuentra, fotos indecentes y horrorosas, pero bueno. Mis cinco euros perdidos los invertí en una botella de 43 y otra de lima (bueno y un mini) que no los hubiera malgastado si el simpatico señor de la bodega no me hubiera dado la botella caliente.. ni que las tuviera dentro de un microondas. Como todos sabemos el alcohol caliente te sienta como una patada en la boca, así que lo deje qe se enfriara en el mini, porque hacía una temperaura perfecta para enfriar cosas eso sin duda.. que casi se me gangrenan los dedos de la mano (la próxima vez me llevo guantes) y claro después de estar toda la tarde con el mini en la mano (que no es precisamente cómodo) y de haberme bebido una mierda decido desistir y dejarlo... y ahí es cuando me dolió mi dinero.. sentí el dolor aquí, justo aquí, al lado del corazón, menos mal que siempre nos quedara el chcolate , así que con el dinero que sobro nos compramos una tableta de chocolate Nestle, que cuesta más barato que los Donetes, la mejor inversión de la tarde.


Aparte de eso... mucho, muchñisimo amor..
Muchas ideas de pinza.. demasiadas, pero es que si no no sería un reencuentro, sería una mierda jaja. Incluso portés y todo...por que somos así de dicharacheras. Y yo creo que incluso hicimos adominales de tanto reirnos, por que como todas sabemos es nuestro estado natural y sin beber ni nada, así que para la próxima cero alcohol y más Donetes.
Muchas caras de dolor que deberían ser de placer
Muchas fotos...y claro entre tantas fotos, aquí una que es chuiquitita, dice por detrás( con la esperanza de que alguien escuche algo aunque probablemente se oiga más el susurro del viento que mi voz melodiosa y tierna). "No salgo, no salgo". Todo esto dando saltos por detrás por si sale el flash y saalgo por ahi atrás dando saltitos. "Sigo sin salir". Pero.. ¿a quien le importa? Pues a nadie por lo que se ve así que solo sale un cacho de mi cabeza, que se que es mia por el corte de pelo y poco más. Son tardes en las que te surgen (bueno no sé si a todo el mundo, pero a mí sí) dudas existeciales, como por ejemplo, a ver para que me voy a pintar los dos ojos si al final sólo se me ve uno con el pelo, son ganas de gastar raya del ojo y sombra del Deliplus (qué harí ala humanidad sin Mercadona a estas alturas de la vida), pero bueno, yo como buena mujer/chica, me gusta la simetría, por lo menos en los ojos así que me pinto los dos ojos para seguir con la tradición milenaria que han seguido ltodas las mujeres de la historia, y ¿para qué me sirve? Pues para nada, porque realmente solo me sale un ojo.
También hay fotos míticas, que se repetirán durante mucho, mucho tiempo...
Claro, luego cuando llegue a casa estaba agotada despuñes de tanto tragín y en que mal momento se me ocurrió in tentar ver una peli en el ordenador. Elijo la peli y le doy al play. No se escucha (que raro que a mí me pasen estas cosas). Desenchufo y enchufo cables, hago todo lo que puedo hacer no siendo técnico de sonido ni nada por el estilo y nada que no van (altavoces qeu casualmente esta mañana iban perfectamente sin tocar nada) , apago el ordenador llena de odio y rencor y me voy a la tele, pongo la peli y voy y me quedo dormida, ¿tantas vueltas para quedarme dormida y no ver la peli? Para eso me hubiera ido directamente a la cama y me ahorro todo el lío con los cales, que no es que me entusiasme demasiado enchufar y desenchufar cables a las 11 y media de la noche.
(peli que no vi)
Las mañanas de sábado son para descansar, ¿no? Pues no. Las mañanas de sábado son para hacer batuka y conocer a perros con nombre de juego del inserso que tienen una extraña obsesión con los brazos y con chupar leggins ajenos, que se lo perdono porque me cayó bien que si no...
Todo esto sin contar que la noche anterior casi me da un ataque porque después de hacer el examen de historia se supone que las notas iban a estar colgadas a las 12.00. Las 12.01 y no están las 12y cuarto y tampoco, las doce y media y tampoco. Sin calificar que me pone...Yo preguntando, la gente ya sabe las notas, y yo pensando , claro si va por orden de lista me puedo morir aquí esperando, pero no! a las 12.32 la sube...
Y luego las mañanas de domingo que no ponen nada en la tele y yo me dedico a ver los Thomberrys para recordar viejos tiempos, y eso porque no ponen los Rugrats que molaban muchísimo más.

viernes, 12 de noviembre de 2010
Encierros.
Gente que se queda encerrada dentro de casa sin poder salir, esperando a que alguien le abra y le traiga la libertad de poder ver la luz del sol. Como le pasa a mi querido amigo Víctor, que para un día que se le ocurre venir a buscarme a casa para llevarme en coche, se queda encerado el pobre, y encima se choca con una mujer. Pero tranqui Víctor que no he llegado tarde :D. Y luego el camino de música pokera jaja... volviendo a los orígenes de todo.. y, ¿esta es la salida? Sí, mujer que esta después de la de urgencias. ¿Seguro?... (cara de duda). ¿Por qué será que cuando nos pasa algo a primera hora de la mañana nos fijamos más durante el resto del día en todas las cosas? ¡¡Por miedo!!Sí, sí, por miedo a que te vuelva pasar cualquier percance. Y como ves que ya te han pasado cosas y probablemente te sigan pasando porque es uno de esos días que te has levantado con el pie izquierdo, te estresas, y te pones más nervioso y entonces te pasan más cosas. Es un círculo vicioso. Entonces, ¿cómo relajarse? Pon una Marta en tu vida :). Te servirá, para relajarte porque te da charleta de camino a la uni, incluso (si es un buen día) te canta y todo (y mi chófer particular puede dar fe de ello). Aparte de eso, y si no tienes ninguna Marta a mano (porque lo de multiplicarme todavía no lo controlo) una tilita doble nunca viene mal. Observar al cielo y ver las nubes también relaja y si es de noche las estrellas más pero mejor saca una mantita que ya empieza a hacer frío.
Luego tenemos las intensas y productivas clases de economía,que después de darnos los exámenes y ponerme Gabri nerviosa porque estaba nervioso por el examen, todo esto luego para sacarse un diez ¬¬, empieza a explicar y como da pocas voces la mujer, se empieza a cabrear y dice: "Los que habléis os vais a ir de clase, pero porque yo no soy mucho de gritar"... eehh ¿disculpa? ¿Qué no eres de gritar me estas diciendo? ¿No será una coña , no? Porque yo después de clase tengo un pitido en los oídos como si hubiera estado en un concierto o en una discoteca y eso no es que me pase con demasiada frecuencia si no pierdo un poco de audición por sonidos elevados o, altos. Así que, señora profe de economía, explíqueme eso de que no es de gritar, porque creo que tenemos conceptos distintos sobre el tema.

Luego tenemos las tardes de viernes de compras. Esas tardes en las que vas a una zapatería porque te han gustado unas botas, llegas y después de subirte y de bajarte el paseo viendo en todas las zapaterias por si hubiera otra que te gustaran acabas en la primera tienda en la que entraste, que casualmente está en la parte de arriba de la calle, entras (con toda la felicidad del mundo) y le pides a la dependienta tu número (un 37, que debe ser el número más común del mundo porque nunca encuentro), se mete al almacén y al cabo de un rato, te viene sonriente y te dice : "Sólo me quedan 39 y 40" Me parece perfecto pero yo quiero una 37, eso es información adicional innecesaria. Tu cara cambia radicalmente y te inunda la tristeza y la desesperación, al ver tu cara la dependienta te dice: "Bueno pero en el centro seguro que hay". Coges fuerzas de donde puedes después de la caminata y te vas al centro, pero antes de entrar al andén ¡SORPRESA! un señor pidiendo el billete, tu sacas el tuyo y tan normal, pero tu acompañante( en este caso mi madre) lo saca y dice el señor, espere aquí señora que tengo que subir a comprobarlo, y como hay pocas entradas en Puerta del Ángel (quien viva por ahí lo sabe bien) pues después de media hora, y tú muerta de ganas por encontrar tus botas que te están esperando en el centro, en la tienda ahí abandonadas, vuelve el señor y ya te puedes ir. Entonces llegas al centro caminata de Opera a Carretas. Viendo tiendas, esquivando a gente y entonces.... "sshht, shht" Me encuentro con Lucía. Sigo mi camino y nada entro en todas las zapaterías porque como mi intuición femenina me dice no va a haber las botas que quiero, pero resulta que en todas sólo hay las Mustang de esta temporada. Pues yo no quiero esas, ¡no señor!. Llego a la zapatería indicada, entro, pregunto y, ¿a que no sabéis que? No hay de mi número. Como veo que no va a haber me resigno y me voy a ver ropa. Que si PUll & Bear, Fresca, Stradivarius, Zara.. y nada pero entonces llego al Lefties (mi querido Lefties) y me encuentro con las gangas del día.. cojo de todo, lo meto en el probador, y todo me queda bien , increíble pero cierto (después de diez tiendas ya empezaba a ser hora de que algo de lo que me probara me gustara) y me lo llevo. Acabo saliendo con dos baqueros, una cami, y unas botas, además de unas medias que me han hecho gracia. Después de toda la tarde, ya muerta de cansancio decidimos irnos al bus, y me encuentro con Mimi, Grecs, Luci y la Ro ( que te has cortado el pelo, me he dado cuenta jaja). Entonces así como quien no quiere la cosa entramos en Blanco, simplemente por enseñarle una cosa a mi madre y me las encuentro ahí, grises, preciosas, en un rinconcillo, mirándome con cara de pena como diciéndome "cómprame, cómprame" ¡las botas que estaba buscando!Me las pruebo y me quedan así que me las llevo. Ya si que vamos decididamente al bus... entonces pasamos por delante del McDonald, y ¿a quién después de un día duro no le apetece una hamburguesa de un euro? Pues no nos resistimos, para que y nos sentamos en los sillones tan cómodos del McDonald de la Gran Vía, media hora después cogemos el bus (por fin) y a casita. Y aquí estoy con mi pijama de rayas y con un dolor de pies de morirme, esto sin contar que mañana (masoka de mí) he quedado con mi Maxi y con Alber para hacer batuka.


Esta foto es por el gatito de en medio que es superlindi.
Luego tenemos las intensas y productivas clases de economía,que después de darnos los exámenes y ponerme Gabri nerviosa porque estaba nervioso por el examen, todo esto luego para sacarse un diez ¬¬, empieza a explicar y como da pocas voces la mujer, se empieza a cabrear y dice: "Los que habléis os vais a ir de clase, pero porque yo no soy mucho de gritar"... eehh ¿disculpa? ¿Qué no eres de gritar me estas diciendo? ¿No será una coña , no? Porque yo después de clase tengo un pitido en los oídos como si hubiera estado en un concierto o en una discoteca y eso no es que me pase con demasiada frecuencia si no pierdo un poco de audición por sonidos elevados o, altos. Así que, señora profe de economía, explíqueme eso de que no es de gritar, porque creo que tenemos conceptos distintos sobre el tema.
Luego tenemos las tardes de viernes de compras. Esas tardes en las que vas a una zapatería porque te han gustado unas botas, llegas y después de subirte y de bajarte el paseo viendo en todas las zapaterias por si hubiera otra que te gustaran acabas en la primera tienda en la que entraste, que casualmente está en la parte de arriba de la calle, entras (con toda la felicidad del mundo) y le pides a la dependienta tu número (un 37, que debe ser el número más común del mundo porque nunca encuentro), se mete al almacén y al cabo de un rato, te viene sonriente y te dice : "Sólo me quedan 39 y 40" Me parece perfecto pero yo quiero una 37, eso es información adicional innecesaria. Tu cara cambia radicalmente y te inunda la tristeza y la desesperación, al ver tu cara la dependienta te dice: "Bueno pero en el centro seguro que hay". Coges fuerzas de donde puedes después de la caminata y te vas al centro, pero antes de entrar al andén ¡SORPRESA! un señor pidiendo el billete, tu sacas el tuyo y tan normal, pero tu acompañante( en este caso mi madre) lo saca y dice el señor, espere aquí señora que tengo que subir a comprobarlo, y como hay pocas entradas en Puerta del Ángel (quien viva por ahí lo sabe bien) pues después de media hora, y tú muerta de ganas por encontrar tus botas que te están esperando en el centro, en la tienda ahí abandonadas, vuelve el señor y ya te puedes ir. Entonces llegas al centro caminata de Opera a Carretas. Viendo tiendas, esquivando a gente y entonces.... "sshht, shht" Me encuentro con Lucía. Sigo mi camino y nada entro en todas las zapaterías porque como mi intuición femenina me dice no va a haber las botas que quiero, pero resulta que en todas sólo hay las Mustang de esta temporada. Pues yo no quiero esas, ¡no señor!. Llego a la zapatería indicada, entro, pregunto y, ¿a que no sabéis que? No hay de mi número. Como veo que no va a haber me resigno y me voy a ver ropa. Que si PUll & Bear, Fresca, Stradivarius, Zara.. y nada pero entonces llego al Lefties (mi querido Lefties) y me encuentro con las gangas del día.. cojo de todo, lo meto en el probador, y todo me queda bien , increíble pero cierto (después de diez tiendas ya empezaba a ser hora de que algo de lo que me probara me gustara) y me lo llevo. Acabo saliendo con dos baqueros, una cami, y unas botas, además de unas medias que me han hecho gracia. Después de toda la tarde, ya muerta de cansancio decidimos irnos al bus, y me encuentro con Mimi, Grecs, Luci y la Ro ( que te has cortado el pelo, me he dado cuenta jaja). Entonces así como quien no quiere la cosa entramos en Blanco, simplemente por enseñarle una cosa a mi madre y me las encuentro ahí, grises, preciosas, en un rinconcillo, mirándome con cara de pena como diciéndome "cómprame, cómprame" ¡las botas que estaba buscando!Me las pruebo y me quedan así que me las llevo. Ya si que vamos decididamente al bus... entonces pasamos por delante del McDonald, y ¿a quién después de un día duro no le apetece una hamburguesa de un euro? Pues no nos resistimos, para que y nos sentamos en los sillones tan cómodos del McDonald de la Gran Vía, media hora después cogemos el bus (por fin) y a casita. Y aquí estoy con mi pijama de rayas y con un dolor de pies de morirme, esto sin contar que mañana (masoka de mí) he quedado con mi Maxi y con Alber para hacer batuka.
Esta foto es por el gatito de en medio que es superlindi.
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